Sangrado de encías: causas y cuándo acudir al dentista

Tu Clínica Dental en Príncipe de Vergara (Madrid)

Sangrado de encías al cepillarse los dientes

Ver sangre al cepillarte los dientes puede parecer algo sin importancia, especialmente si ocurre de vez en cuando. Sin embargo, cuando el sangrado de encías aparece de forma recurrente, conviene prestarle atención.

En muchos casos, el sangrado está relacionado con una inflamación de las encías provocada por la acumulación de placa bacteriana. También puede aparecer por una técnica de cepillado demasiado agresiva, determinados cambios hormonales o como consecuencia de otros factores.

La clave está en identificar por qué ocurre. Una encía sana no debería sangrar de manera habitual, y detectar a tiempo una posible gingivitis puede evitar que el problema avance y afecte a los tejidos que sostienen los dientes.

En este artículo te explicamos por qué pueden sangrar las encías, qué hacer si te ocurre y cuándo es recomendable acudir al dentista.

¿Es normal que sangren las encías?

El sangrado de encías no debe considerarse normal cuando aparece frecuentemente.

Puede producirse de manera puntual si, por ejemplo, nos hemos cepillado con demasiada fuerza o hemos lesionado ligeramente la encía. Pero si observamos sangre prácticamente todos los días al cepillarnos o utilizar hilo dental, debemos buscar la causa.

Una de las razones más habituales es la inflamación provocada por la acumulación de placa bacteriana alrededor de los dientes y en el margen de la encía.

El Consejo General de Dentistas de España señala precisamente el enrojecimiento y el sangrado de las encías entre los síntomas más frecuentes de la gingivitis.

Esto no significa que cada episodio de sangrado indique que existe una enfermedad periodontal, pero sí que un sangrado persistente merece una valoración profesional.

Principales causas del sangrado de encías

Las encías pueden sangrar por distintos motivos. Algunos están directamente relacionados con la salud bucodental y otros pueden verse favorecidos por determinados hábitos o circunstancias.

Acumulación de placa bacteriana

Es una de las causas más frecuentes.

La placa bacteriana se forma continuamente sobre la superficie de los dientes. Si no se elimina correctamente mediante el cepillado y la higiene interdental, puede acumularse especialmente cerca del margen de las encías.

Como consecuencia, la encía puede inflamarse, adquirir un aspecto más rojizo y sangrar al cepillarse o utilizar hilo dental.

Cuando esta inflamación corresponde a una gingivitis, actuar en una fase temprana permite controlar el proceso antes de que pueda progresar.

Gingivitis

La gingivitis es una inflamación de las encías habitualmente asociada a la acumulación de placa bacteriana.

Entre sus manifestaciones más habituales se encuentran:

  • encías enrojecidas;
  • inflamación;
  • sangrado durante el cepillado o la higiene interdental;
  • sensibilidad o molestias en las encías;
  • mal aliento en algunos pacientes.

En esta etapa todavía no se ha producido la pérdida de los tejidos que sujetan el diente y, con una higiene adecuada y el tratamiento profesional indicado, la inflamación puede revertir.

Por eso es importante no esperar a que exista dolor para consultar al dentista.

Periodontitis

Cuando una enfermedad periodontal progresa, puede aparecer una periodontitis, que afecta a los tejidos que rodean y sostienen los dientes.

Además del sangrado y la inflamación, pueden aparecer otros signos como:

  • retracción de las encías;
  • dientes que parecen más largos;
  • mal aliento persistente;
  • aparición de espacios entre los dientes;
  • movilidad dental en fases avanzadas.

Uno de los problemas de la periodontitis es que puede evolucionar sin provocar un dolor intenso. Por eso las revisiones periódicas y la valoración del estado de las encías son especialmente importantes.

En nuestra clínica realizamos un estudio periodontal para determinar el estado de los tejidos y establecer, cuando sea necesario, el tratamiento de periodoncia más adecuado para cada paciente.

Cepillarse con demasiada fuerza

Cepillarse con mucha intensidad no significa limpiar mejor.
Una presión excesiva o una técnica inadecuada pueden irritar o lesionar los tejidos blandos y favorecer un sangrado puntual.
La solución no consiste en dejar de cepillarse, sino en mejorar la técnica. El cepillo debe desplazarse de manera controlada y llegar correctamente al margen entre el diente y la encía.
Si tienes dudas sobre tu técnica de higiene, durante una revisión podemos enseñarte cómo mejorarla y qué instrumentos de higiene interdental son los más adecuados para tu caso.

Cambios hormonales

Determinados cambios hormonales, especialmente durante el embarazo, pueden hacer que las encías reaccionen con mayor intensidad ante la placa bacteriana.

Por este motivo, algunas mujeres pueden notar durante esta etapa encías más inflamadas o con mayor tendencia al sangrado.

Mantener una buena higiene oral y realizar las revisiones recomendadas adquiere especial importancia durante estos periodos.

Determinados medicamentos o problemas de salud

Algunos medicamentos que afectan a la coagulación pueden favorecer o hacer más evidente un sangrado. También existen determinadas enfermedades o alteraciones generales que pueden manifestarse mediante cambios en las encías.

Esto no significa que debamos atribuir automáticamente el sangrado a un problema general.

Si el sangrado aparece de forma espontánea, es intenso, persiste o se acompaña de otros síntomas, es aconsejable consultarlo con un profesional. Y si estás tomando medicación prescrita, no debes modificarla o suspenderla por tu cuenta.

Me sangran las encías al cepillarme, ¿debo dejar de cepillar esa zona?

No. Este es uno de los errores más habituales cuando aparecen encías sangrantes.
Si el origen del problema es una acumulación de placa bacteriana, dejar de limpiar la zona puede favorecer que aumente la inflamación.
Lo adecuado es continuar con una higiene cuidadosa, sin ejercer una presión excesiva, y solicitar una revisión si el sangrado se repite.
Lo mismo ocurre con la higiene interdental. Si llevas mucho tiempo sin utilizar hilo dental o cepillos interproximales y tus encías están inflamadas, puede aparecer sangrado al comenzar a limpiar estos espacios.
En lugar de abandonar la higiene interdental, conviene comprobar que la técnica y el método utilizados son adecuados para tu boca.

Gingivitis y periodontitis: ¿son lo mismo?

No, aunque están relacionadas.
La gingivitis afecta a la encía y constituye una fase de inflamación que puede resolverse si se elimina la causa y se recupera una correcta salud gingival.
La periodontitis, en cambio, implica afectación de los tejidos que sostienen los dientes y puede producir pérdida de soporte periodontal.
Por eso diagnosticar el problema en sus primeras fases es tan importante.
El hecho de que las encías sangren no permite saber por sí solo si existe gingivitis o periodontitis. Para diferenciarlas es necesaria una exploración profesional y, cuando esté indicado, otras pruebas diagnósticas.

¿Cuándo debería acudir al dentista por sangrado de encías?

Un episodio aislado provocado por una pequeña lesión no tiene la misma importancia que un sangrado que aparece prácticamente todos los días.

Es recomendable solicitar una revisión especialmente cuando:

  • las encías sangran frecuentemente al cepillarte;
  • el sangrado aparece de manera espontánea;
  • notas las encías inflamadas o muy enrojecidas;
  • existe mal aliento persistente;
  • observas que las encías se están retrayendo;
  • aparecen espacios nuevos entre los dientes;
  • notas pus, inflamación localizada o mal sabor;
  • algún diente comienza a moverse.

También conviene acudir al dentista aunque no exista dolor. Algunas enfermedades de las encías pueden avanzar de manera silenciosa y dar síntomas evidentes cuando ya existe una afectación mayor.

¿Cómo se diagnostica la causa del sangrado?

Lo primero es valorar el estado de los dientes y las encías y conocer cuándo comenzó el sangrado, con qué frecuencia ocurre y qué hábitos de higiene mantiene el paciente.
Durante la exploración periodontal se puede comprobar, entre otros aspectos, si existe inflamación, acumulación de placa o sarro, retracción gingival o alteraciones en los tejidos que rodean los dientes.
Dependiendo del caso, pueden ser necesarias pruebas adicionales para valorar el soporte de los dientes y establecer un diagnóstico.
A partir de esa información se determina si estamos ante una inflamación gingival inicial, una enfermedad periodontal o un sangrado provocado por otra causa.

¿Cómo se trata el sangrado de encías?

No existe un único tratamiento porque el sangrado es un síntoma, no una enfermedad en sí misma.

El tratamiento dependerá de su origen.

Si existe acumulación de placa y sarro con una gingivitis inicial, puede ser necesario realizar una higiene dental profesional y mejorar las técnicas de higiene oral en casa.

Cuando existe periodontitis, el tratamiento periodontal puede requerir procedimientos dirigidos a eliminar los depósitos bacterianos situados bajo la encía y controlar la infección.

En situaciones más avanzadas pueden ser necesarios otros procedimientos periodontales.

Por este motivo, utilizar simplemente un colutorio para intentar detener el sangrado no resuelve necesariamente su causa. El primer paso debe ser saber por qué están sangrando las encías.

¿Qué puedo hacer para cuidar mis encías?

La prevención de los problemas gingivales se basa fundamentalmente en mantener un buen control de la placa bacteriana y realizar revisiones periódicas.

Para cuidar las encías es recomendable mantener un cepillado correcto al menos dos veces al día, limpiar también los espacios entre los dientes y seguir las indicaciones de higiene adaptadas a cada caso.

Los cepillos interdentales, el hilo dental u otros sistemas no son intercambiables para todos los pacientes. La anatomía de los dientes, el espacio interdental, la presencia de implantes o determinados tratamientos pueden hacer que un método sea más apropiado que otro.

La Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) también incluye el sangrado al cepillado entre los signos que justifican valorar el estado de las encías.

Y, sobre todo, recuerda una idea sencilla: no esperes a que las encías duelan para empezar a cuidarlas.

¿Te sangran las encías? Podemos valorar cuál es la causa

Si tus encías sangran habitualmente, lo recomendable es averiguar qué está provocándolo en lugar de acostumbrarse al síntoma.

En Clínica Dental Rueda, en Príncipe de Vergara, Madrid, podemos valorar el estado de tus encías, detectar posibles signos de gingivitis o enfermedad periodontal y recomendarte el tratamiento o las medidas preventivas adecuadas según tu caso.

La prevención y el diagnóstico temprano permiten abordar muchos problemas de las encías antes de que evolucionen y requieran tratamientos más complejos.

Puedes pedir cita para realizar una revisión de tus encías y resolver cualquier duda sobre tu salud bucodental.

Primera visita y valoración personalizada en Clínica Dental Rueda

La importancia de una valoración personalizada

No todas las personas a las que les sangran las encías tienen el mismo problema, y no todos los casos necesitan el mismo tratamiento.

En Clínica Dental Rueda valoramos el estado de las encías, la presencia de placa o sarro y otros signos que puedan ayudarnos a identificar la causa del sangrado antes de recomendar un tratamiento.

Si notas sangrado de encías frecuente, inflamación, retracción gingival o mal aliento persistente, puedes solicitar una valoración personalizada en nuestra clínica de Príncipe de Vergara, Madrid.

Preguntas frecuentes sobre el sangrado de encías

¿Por qué me sangran las encías cuando me cepillo?

Una de las causas más frecuentes es la inflamación de las encías provocada por la acumulación de placa bacteriana. También puede producirse por una técnica de cepillado demasiado agresiva u otros factores. Si el sangrado aparece habitualmente, es recomendable realizar una revisión para identificar su causa.

¿El sangrado de encías significa que tengo periodontitis?

No necesariamente. El sangrado puede aparecer en una gingivitis y también tener otras causas. La periodontitis afecta además a los tejidos que sostienen los dientes, por lo que es necesaria una exploración profesional para determinar si existe enfermedad periodontal y cuál es su grado.

¿Debo dejar de usar hilo dental si me sangran las encías?

En general, no. Si las encías están inflamadas pueden sangrar durante la higiene interdental, pero dejar de limpiar esos espacios puede favorecer una mayor acumulación de placa. Es importante utilizar una técnica adecuada y consultar al dentista si el sangrado persiste.